Quizás no soy la mejor mujer del mundo, pueden haber cientos de mujeres más guapas, delgadas, altas, simpáticas, tiernas, con más personalidad y mejores virtudes que yo, quizás tanto como aquí tanto como allá (aunque igual tengo lo mío), eso desde siempre lo he tenido claro, y por eso, si es cuestión de tu felicidad, no te impediría a que quisieras preferir a una de ellas antes que a mí. Ese es un miedo que suele rondar mi mente en forma minuciosa, un miedo que suele no estar pero le gusta susurrarme en el oído cuando menos me lo espero, Quizás, tampoco tú eres el mejor hombre del mundo, en cualquier momento podría encontrarme con un hombre más guapo, más fuerte, con más virtudes y que siempre me de esa seguridad que a veces pierdo contigo, (aunque a mí me gustas tal cual eres), pero créeme, te juro que si es cuestión de mi felicidad, no me veo con nadie más que no sea a tu lado, mostrando nuestros dientes al mundo tomados de la mano. Y aunque ignorara verme contigo y me fuera con alguien más, no estaría dispuesta a darle ni siquiera 1/4 de lo que he sentido y siento por ti. Quizás quieras llamarme exagerada, la vida da tantas vueltas que podría encontrarme con alguien al día de mañana, si quieres no me creas, pero tú sabes que aunque quisiera, no podría entregarle todo lo que a ti entregué y tampoco quiero estar dispuesta a intentarlo.Si supieras cuanto te extraño los días que no te veo, si tuvieras una mínima idea de lo que daría por dejarlo todo y poder ir donde estás tú, y abrazarte de tal forma que me sintiera de nuevo protegida, de tal forma que rellenara ese vacío que sentí todas las veces que te he querido abrazar y no he podido, esas veces que he deseado poder acostarme contigo y al despertar, seas tú lo primero que vea a mi lado, cuantas veces rogué por escuchar tu voz aunque sea del viento que me quiere hacer una broma pesada. Si supieras, quizás entenderías por qué estoy así ahora, parecer una desesperada por saber algo de ti, aunque sé que no puedo saber cada cosa que te pase en el día todos los días, tampoco es la idea, a veces todas esas desesperaciones se alivianan un poco cuando sé que estás bien y que me estás diciendo la verdad, y bueno, si no lo estás, rezo por ti & eso lo sabes verdad, cuando tu ya no estés dispuesto a estar conmigo asmelo saber te aseguro que lo tomaría de forma madura, y entenderé por qué lo haces, y aunque quiera, recurriré a morderme los labios y cortarme los dedos para evitar obligarte cambiar de opinión (aunque yo sé que estarías cometiendo un error, ya que te aseguro que nadie te querrá, soportará, ni esos caprichos que de vez en cuando te dan, ni te esperaran como yo) Quizás no es correcto que escriba esto, quizás tampoco es correcto que sienta esto, pero bueno, yo hace tiempo dejé de hacer lo correcto y empecé a hacer lo que quiero ¿Si te preguntas por qué? el por qué es sencillo, porque tú eres la razón.
Quizás a estas alturas te preguntes por qué escribo esto ahora sin motivo aparente alguno, en realidad no lo sé, quizás solo tenía ganas de escribirte.

No hay comentarios:
Publicar un comentario